
Por Iván Fanego
Autor invitado
Hoy vamos a celebrar a las marcas que se salen del guión: las que usan humor de verdad (rozando lo políticamente incorrecto), las que se permiten trollear (tanto a competidores como a clientes) y las que convierten su cuenta en un pequeño espectáculo recurrente.
Bienvenido a esta selección de redes sociales corporativas que pueden ser una gran inspiración.
Pero ten cuidado, si te dedicas a la gestión de redes sociales, imitar a estas cuentas puede suponer un despido (o un ascenso).
Antes de seguir, añado que esta selección es estrictamente personal, y que el orden está puesto por una decisión estrictamente editorial: no implica que unas sean mejores que otras.
Al final del artículo te dejo con una reflexión sobre por qué creo que es tan difícil replicar este tipo de contenido en la mayoría de marcas.
Empezamos por un caso clásico: Ryanair, tanto en español como en inglés, no se corta.
Una búsqueda rápida en Google noticias nos revela que las quejas a Ryanair van más allá de lo anecdótico:
Con una situación como esta, podríamos imaginarnos una presencia en redes sociales centrada en explicar las reclamaciones, ofrecer atención al cliente o limpiar su imagen.
Pero… No.
Ryanair no tiene reparos en vacilar a sus clientes:
Incluso con temas sensibles, como el equipaje:
O de meterse con el ministro español de transportes:
Tampoco duda en reírse de sí misma, a la vez que se mete con otros medios de transporte:
O de entrar al trapo con marcas que no tienen nada que ver:
Aunque a veces esto acabe en un zasca:
En resumen: Ryanair se autoparodia, trollea a sus clientes, a veces en situaciones comprometidas, a otras marcas y hasta a gobernantes.
¿Funciona? Como todo, depende de los objetivos. Pero teniendo en cuenta que la alternativa podría ser un X-Twitter de atención al cliente lleno de quejas y respuestas tipo, prefiero el universo que nos ha tocado.
Qué hacen bien
Riesgo si lo copias
Ahora, vamos a seguir con la cuenta que hizo callar al propio Ryanair.
Durante 4 años KFC, la conocida cadena de pollo frito, lidera el ranking de interacción en redes sociales creado por epsilon:
Aunque, personalmente, siempre he pensado que es un índice algo engañoso (no tienen un registro de todas las cuentas de empresa de Twitter, parece que se basan en una selección de 1028) y hacen alguna afirmación que me suena extraña (“la marca genera más del 11% de todas las interacciones del mercado”, ¿en serio?), eso no quita peso a que los resultados sean muy buenos, con una cuenta de Instagram que rara vez baja de los miles o decenas de miles de “me gusta”.
Con bromas intergeneracionales que si tienes más de 16 años no vas a pillar:
Productos sin sentido desmentidos, con cientos de miles de me gusta:
O críticas al sector de los videojuegos (en esta, tengo que darles la razón):
Con KFC podemos abrir una reflexión más profunda: ¿tiene sentido? ¿Alguien recordará estas bromas o las asociará a KFC? ¿Cuál es el rendimiento económico real?
En cualquier caso, puedes echar un vistazo a su humor en X-Twitter o Instagram, aunque es probable que si tienes más de ¿22? años no pilles la mitad de las bromas.
Qué hacen bien
Riesgo si lo copias
Vicio, fundada en 2020 por Alex Puig, ya facturaba en 2024 unos 55 millones de euros, y se estima que el cierre de 2025 superará los 70-75 millones.
¿Cuánto de este crecimiento podemos atribuir a sus redes sociales?
Ni idea, pero hay publicaciones en su Instagram que encuentran la conexión con zeitgeist del momento, entrando también en la autoparodia, y ese debate tan de 2026 de “aura” y “charca” (que viene a ser algo como “mola / tiene rollo” o “es casposo y sin clase” si tienes más de 25 años):
Se atreven incluso a hacer bromas con el tabaco (otro vicio al fin y al cabo);
O a invitar a influencers del noble arte de plantar pinos a sus cuartos de baño:
Nota al margen
Y las acciones no se quedan en “postureo de Instagram”, también las trasladan en parte al local, como las famosas curas de la resaca, donde te invitan a una hamburguesa si te presentas en pijama en el local:
Nota al margen
Qué hacen bien
Riesgo si lo copias
La historia de Duolingo es apasionante: cofundada por el guatemalteco Luis von Ahn, ayuda a decenas de millones de personas a aprender y practicar idiomas, incluyendo algunos ficticios, como el alto valyrio.
En redes sociales como Instagram, se apoyan mucho en los memos de sus mascotas, Duo:
Y Lilly:
Con bromas internas, sobre cómo te persiguen con sus notificaciones para que hagas tus tareas:
Ver esta publicación en Instagram
Nota al margen
En China han llevado esto al extremo, celebrando una boda entre la mascota de Luckin coffee (una cadena de café china), y Duo:
Qué hacen bien
Riesgo si lo copias
El X-Twitter de Lidl aprovecha el estilo de sus folletos para lanzar productos con juegos de palabras:
Sí, alguien fue capaz de relacionar la sábana bajera con el burrito sabanero… Y crear algo a medida.
Hasta la gente reclama un mayor salario para su equipo de marketing:
Aunque las bromas no siempre salen del todo bien, sobre todo cuando se confunden fandoms, que la gente es muy sensible a estas cosas y el mezclar a Mazinger Z con Gundam puede generar una pequeña guerra:
Incluso con respuestas de otras marcas, como Pampling:
Para acabar con esta selección, me gustaría hacer mención especial a dos de mis campañas favoritas.
Qué hacen bien
Riesgo si lo copias
El Instagram de Jumpers es una colección de memes y comentarios humorísticos:
Pero mi momento favorito fue cuando hace unos 2 años, para celebrar el 30 aniversario de la marca, lanzaron un falso documental con un toque de ciencia ficción.
¿De qué iba? No te haré spoiler, pero si comiste Jumpers de pequeño, supongo que pensaste, como todos los niños de la época, que la forma de este aperitivo era de estrella: pero no, resulta que eran ranas.
Y de eso justo va toda la historia.
Qué hacen bien
Riesgo si lo copias
Aunque ya hablé de este caso aquí, y a pesar de que la acción no ha tenido continuidad, no podía terminar este artículo sin mencionar al contenido de marca que más me ha hecho reír en años: el de los helados La Menorquina.
Todos los capítulos (solo seis) tienen su encanto, pero el de “arena de menorca” tiene un rinconcito especial en mi corazón:
Y ahora, si esto funciona para algunas marcas, ¿por qué no tenemos más casos?
Como te prometí al principio de este artículo, voy a darte mi explicación.
Qué hacen bien
Riesgo si lo copias
Si has llegado hasta aquí, espero que al menos hayas sonreído un par de veces o tres.
La gestión de redes sociales corporativas es mucho más compleja de lo que parece. Pero seguro que te estás preguntando: ¿por qué tan pocas marcas hacen algo divertido o provocador en redes sociales?
Por muchos motivos, pero estos son para mí los tres más importantes.
Más información
Depende de la edad que tengas, es posible que el meme del señor Burns disfrazado de alumno de instituto te resulte muy divertido o completamente ajeno.
Básicamente, se trata de un señor de unos ¿100? años que se tiene que infiltrar en un instituto y se viste así:
Como marcas, corremos el riesgo de intentar entrar en la conversación a toda costa o de hacernos los modernos y parecer aún más pasados de moda.
Como un tipo de más de 40 años (ejem), que dice algo tipo “chicos, vamos a mover el esqueleto, la noche es joven”.
O, peor todavía, podemos destruir la diversión del resto, apropiándonos de bromas y quitándoles la gracia:
Hay que buscar el equilibrio y, a veces, la mejor solución para evitar esto, es reírse de uno mismo.
Tan sencillo como eso.
Y tan fácil de comprobar como intentar ser gracioso con tus amigos: muchas veces, se ríen por compromiso.
Así que ahora prueba a hacerlo en el entorno más competitivo del mundo: el feed de una red social cualquiera.
Cuando tu marca sale en el feed de Instagram o X de cualquier persona está compitiendo con lo más interesante que tiene esa red que mostrarle. Al fin y al cabo, a eso se dedican las redes sociales: a mostrarle el contenido que más le interesa a cada persona.
El listón está alto: porque tienes que ser más gracioso que (potencialmente) Khaby Lame o tan interesante como la Gata de Schrodinger, por poner dos ejemplos.
Al principio de este post bromeaba con la posibilidad del despido si te pasabas de la raya. Puede parecer que exageraba, pero no del todo.
A veces te juegas el puesto.
Veréis, hace años trabajé en redes sociales, tanto en agencia, como en cliente, tanto en puestos rasos, como en puestos de responsabilidad.
Recuerdo que en una ocasión el equipo creativo quería que las personas de atención al cliente de un gran banco dieran respuestas más divertidas a las consultas y problemas de soporte que les llegaban.
Se creó un manual, se les dio formación, se les animó públicamente a hacerlo.
Pero en una de las primeras respuestas “divertidas” que la persona de atención al cliente dio, algo salió mal y el cliente se lo tomó mal.
¿Qué pasó?
Los mismos que habían animado en varias ocasiones al equipo de atención al cliente a ser gracioso, le echaron la bronca y le culparon por su mala gestión.
¿El resultado?
Nadie más volvió a dar una respuesta divertida en Twitter (todavía se llamaba así).
Y es que para conseguir lo que consiguen Ryanair, KFC o Lidl hay que arriesgarse. Y, cuando te arriesgas, no siempre va a salir bien.
Si no está claro que, al menos a veces, habrá que asumir consecuencias negativas, es mejor no intentarlo.
Seguramente haya más motivos, pero estos tres creo que son los principales: es difícil, pero, sobre todo, es arriesgado, porque, casi nadie quiere asumir la responsabilidad cuando algo sale mal.
Al final, lo fácil es no arriesgarse, no llamar la atención, no generar problemas.
Y, por eso, la mayor parte de cuentas de redes sociales de empresa resultan aburridas.
Para que una marca sea divertida (o provocadora) de forma sostenida necesita, como mínimo:
Y luego está lo más incómodo: el humor funciona por sorpresa, por tensión y por romper expectativas. Eso es justo lo que la mayoría de empresas intenta evitar.
Si estás leyendo esto como profesional de redes sociales o marketing, mi recomendación no sería “copia a Ryanair / Lidl / La Menorquina / la marca que te guste”.
Mi recomendación sería:
Y para acabar, cuando tengas claro lo que quieras publicar, recuerda que para organizar y programar tus publicaciones, puedes usar Social Media Manager de Ahrefs. Aquí te contamos cómo usarlo:
¿Estás de acuerdo? ¿Quieres compartir algún caso más?

Iván Fanego es CEO y fundador de AppCritic, el servicio especializado que ayuda a empresas a posicionarse, crecer y desarrollar a sus clientes con una mezcla agnóstica de Estrategia y Marketing de Contenidos, Construcción de Relaciones y Automatización.