
Por Ana Fernandez
Autor invitado
Hace un tiempo escribí en LinkedIn que el vibe coding iba a romper más SEO del que iba a construir, y cada vez que me toca auditar uno de esos sitios armados a punta de prompts me convenzo un poco más.
La lista se repite bastante: enlaces que apuntan a URLs de staging, páginas viejas que alguien borró sin redirigir, menús que mandan a versiones que ya no existen. O sea, errores 404 por todos lados.
Y cuando el informe muestra 1.200 errores 404 en rojo, la reacción típica del equipo es redirigirlos todos al home antes del viernes. Entiendo el impulso (nadie quiere presentar un informe en rojo), pero esa solución rápida casi siempre deja las cosas peor.
Mi postura, y la que voy a defender en el resto de este artículo: la mayoría de los errores 404 no hay que arreglarlos. Los que sí importan son los que tienen enlaces de otros sitios, visitas o enlaces internos. Y la forma más cara de "arreglarlos" es justamente la del viernes, mandar todo al home.
Vamos por partes.
El error 404 es la respuesta que entrega un servidor cuando la página que pediste no existe en esa dirección. Es como llegar a la casa de un amigo que se cambió sin avisarte: la calle existe, el número existe, pero ahí ya no vive nadie que conozcas.
Cada vez que tu navegador pide una página, el servidor responde con un código de estado HTTP de tres dígitos. El 200 dice "aquí está", el 301 dice "se cambió de casa, te llevo" y el 404 dice "no encontré nada en esta dirección". Si quieres la lista entera, está la guía de códigos de estado HTTP.
El mensaje que ve el usuario cambia según el sitio: "404 Not Found", "Página no encontrada", "Error 404" o alguna ilustración de un astronauta perdido (hay una cantidad sorprendente de páginas 404 con astronautas). A Google el astronauta le da lo mismo: lo que lee es el código que devuelve el servidor.
Hay cuatro respuestas que se confunden seguido, así que conviene separarlas:
Respuesta | Qué le dice a Google | Cuándo usarla |
|---|---|---|
404 Not Found | La página no existe en esta URL | Contenido eliminado sin reemplazo, URLs que nunca existieron |
410 Gone | La página existía y se eliminó para siempre | Igual que el 404; hoy Google trata ambos de la misma forma |
Soft 404 | Muestra "no encontrado" pero devuelve 200 (o redirige a algo sin relación) | Nunca, es un error de configuración |
301 a una página equivalente | El contenido se movió a otra URL | Cuando existe un reemplazo real |
Las causas se repiten bastante de sitio en sitio:
Las migraciones son mi fuente favorita de 404 en cantidades industriales, y se parecen bastante a una mudanza: todos se preocupan de que el sillón pase por la puerta y nadie anota qué había en cada cajón.
Un ecommerce cambia de plataforma, las URLs de producto pasan de /producto/polera-negra-m a /p/12345 y, si nadie mapeó las redirecciones, cada enlace que el sitio ganó en años queda apuntando a una casa vacía.
En general, no. Google lo dice directo en su documentación de Search Console: los errores 404 no perjudican la indexación ni el posicionamiento de tu sitio, y la mayoría se puede ignorar.
Un sitio que elimina contenido viejo va a tener 404, y eso es normal.
Donde sí hay un costo es en estos tres casos:
El primer caso es más común de lo que parece. En un estudio de Ahrefs sobre más de 2 millones de sitios, el 66,5% de los enlaces que apuntaban a esos sitios desde 2013 ya no existía. Muchos de esos no dependen de ti (el otro sitio borró la página o sacó el enlace). Los que apuntan a una página tuya que hoy devuelve 404, en cambio, sí los puedes recuperar.
O sea, el número total de errores 404 en tu informe dice poco. Lo que importa es cuántos tienen enlaces, visitas o enlaces internos.
Yo los buscaría en este orden, porque cada paso responde una pregunta distinta. Los dos primeros, además, son gratis.
Con esas cuatro miradas pasas de "tenemos 1.200 errores 404" a "tenemos 40 errores 404 con enlaces y 15 con enlaces internos" (números de ejemplo, pero la proporción se parece bastante a lo que suelo encontrar). Esa segunda lista se arregla en una tarde.
Depende de qué había en esa URL y de si existe algo equivalente. Esta es la tabla que yo usaría:
Situación | Qué hacer |
|---|---|
La página se movió a otra URL | Redirección 301 a la nueva URL |
Se eliminó, pero hay una página muy parecida (un producto nuevo, una guía actualizada) | Redirección 301 a esa página |
Se eliminó, tenía backlinks y no hay nada parecido | Considera recrear el contenido en la misma URL, o redirigir a la categoría más cercana |
Se eliminó, sin enlaces ni visitas | Déjala en 404 o 410 y no hagas nada más |
Un enlace interno apunta a una URL mal escrita | Corrige el enlace en el menú, el post o el sitemap |
Otro sitio te enlaza con un error de tipeo | Redirige la URL mal escrita a la correcta |
Algunos detalles sobre esa tabla.
Si alguien enlazó tu guía de tallas de zapatillas, redirigirla a la guía de tallas nueva tiene sentido. Redirigirla al home, no. Para ver cómo configurarla según tu servidor o CMS, está la guía de redirecciones de Ahrefs.
Google dice que hoy trata ambos códigos de la misma forma. Si tu CMS te deja marcar páginas como "eliminadas para siempre", úsalo; si no, quedarte con el 404 está perfecto.
En un ecommerce, un producto agotado temporalmente debería seguir vivo con un aviso de "sin stock" y enlaces a productos parecidos. Eliminar la URL y volver a crearla en tres semanas te hace perder lo que esa página ya tenía.
Si tu menú apunta a una página 404, redirigir esa URL deja el problema escondido. Cambia el enlace del menú para que apunte directo a la página correcta.
Y si te interesa el lado opuesto, las páginas 404 de otros sitios también son una oportunidad: es la base del link building de enlaces rotos.
Un soft 404 es una página que no existe pero que tampoco devuelve un código de error. Puede ser una página que dice "producto no encontrado" mientras el servidor responde 200, o una URL eliminada que redirige al home.
Google la detecta igual y la marca como soft 404 en Search Console, así que redirigir todo al home no le agrega nada a tu sitio. Lo que sí logra es confundir a quien llega: hizo clic buscando una guía de tallas y aterrizó en la portada sin explicación (y ahora tiene que buscar de nuevo).
Este es el error que más veo en migraciones. Alguien decide que "ningún 404 es aceptable" (suena muy responsable en una reunión), redirige miles de URLs al home y unas semanas después el informe de Search Console aparece lleno de soft 404 en lugar de 404. Los enlaces siguen sin sumar y los usuarios siguen sin encontrar lo que buscaban, solo que ahora el informe tiene otro nombre para el problema.
Pasa algo parecido en sitios hechos con JavaScript, donde una ruta inexistente puede cargar una pantalla de error mientras el servidor sigue respondiendo 200. Ahí conviene revisar la cabecera HTTP y no solo lo que se ve en pantalla.
Aunque arregles todo lo importante, alguien va a escribir mal una URL. Para eso sirve una página 404 personalizada. Esto es lo que yo le pediría:
El humor es opcional. Un astronauta perdido está bien si después le muestras el camino a la categoría que probablemente buscaba.
Según Google, las URLs eliminadas que devuelven 404 suelen dejar de aparecer en el informe después de alrededor de un mes. No hace falta pedir nada.
No. Solo los que tienen un reemplazo real, backlinks, visitas o enlaces internos. El resto puede quedar en 404 sin afectar tu posicionamiento.
Sí. Si una página con visitas lleva a un 404, esas personas se van. Por eso vale la pena revisar en tu analítica qué URLs 404 reciben tráfico, además de las que tienen enlaces.
Un informe con cientos de errores 404 asusta, y lo entiendo. Pero la mayoría suele ser ruido.
¿Qué harías con una tarde libre? Partir por los 404 con backlinks en Site Explorer, seguir con los enlaces internos rotos en Site Audit y dejar el resto tranquilo en 404. Y la redirección masiva a la página home, mejor dejarla para nunca.
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Consultora SEO con más de 10 años liderando estrategias de crecimiento orgánico para empresas como Reddit, Adobe, Etsy, Credicorp y startups de Y Combinator en Latinoamérica y Estados Unidos. Senior SEO Consultant en Previsible y fundadora de My Rank Lab, una membresía de SEO enfocada en formación práctica.